AMOR Y OLVIDO
Un muchacho algo despistado tenía
una novia a la que amaba tanto
y tanto que olvidó su nombre.
Entonces le escribió una carta en
la que se lo preguntaba y de paso,
le pedía que le dijera de qué color
quería su vestido para la boda. Ella,
a vuelta de correo, le envió una
carta que contenía únicamente este
pequeño poema:
"El enamorado triste
de cualquier color se viste."
***
¿Cómo se llamaba la novia y de qué color quería el vestido de boda?
VALENTÍN RICÓN, Acertijero, Nostra, México, 2008, pp. 136-137.
