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miércoles, 10 de abril de 2013

[EXISTEN MUCHOS TÓPICOS...], Sandra Pardo



  Existen muchos tópicos sobre este momento, unos dicen que ves pasar toda tu vida en cuestión de segundos como si de una película se tratara. Otros sin embargo,  dicen que simplemente no piensas en nada pero, se equivocan. Cuando estás cayendo y sientes como el viento choca contra tu piel no puedes evitar pensar en todo, en todo lo que has hecho mal y lo que has hecho bien,  en lo que podrías haber evitado y sobre todo en los hechos por los cuales te encuentras en esa situación.
   Piensas en los niños que te estarán esperando en casa, esa casa que pronto ya no tendrán por culpa del banco, piensas en tu familia, en aquella familia que pasarán días llorando por ti aunque en realidad nunca te han conocido de verdad y nunca les has preocupado, pero sobre todo piensas en los demás, los que no conoces, los que opinarán sobre ti cuando horas más tarde salgas en algún medio de comunicación.
    Algunos sentirán lástima, otros; desprecio y otros, indiferencia. Ellos piensan que hay que ser muy cobarde para rendirse sin luchar, pero yo pienso  que hay que ser muy valiente para decidir por ti mismo cuando todo terminó, y no dejar que la vida te valla consumiendo como se consume una vela en una noche oscura. Yo me siento orgulloso por no ser como ellos, no auto engañarme todos los días con una estúpida sonrisa y fingir que todo va bien, por no ser un muñeco de lego  al que puedan manipular.
   Ellos piensan que está mal desperdiciar una vida cuando hay tantas personas en el mundo luchando por levantarse cada día pero lo que ellos no saben es que mi vida terminó hace mucho tiempo, justo en el momento en el que la rutina cayó sobre mi, la rutina de cientos de facturas apiladas en un cajón  del escritorio donde trabajaba día y noche para poder pagarlas.
    Sé que va a doler pero eso ya no me importa. Y ya no importa solo por el simple hecho de que duele más respirar en este mundo injusto sabiendo que las malas personas dormirán tranquilas porque tienen una cama donde poder descansar mientras, que la gente más humilde se ve obligada a hacer cosas que nunca hubieran pensado antes para sobrevivir. Sé  que dolerá pero todo terminará pronto.

Sandra Pardo

martes, 9 de abril de 2013

[ERAN DÍAS DE VACACIONES...], Nerea Nogueira


   Eran días de vacaciones, y decidimos irnos a nuestra casa de la aldea, pues mi madre pensaba que las cosas no estaban como para irse de viaje y además hacía mucho que no veía a la gente que vivía por allí.
   El lunes nos levantamos muy temprano, preparamos el equipaje, y pronto llegamos allí. Ese mismo día, cuando estábamos colocando los objetos que habíamos traído por la casa, y la ropa en el armario, vi que una furgoneta y un coche blanco se paraban enfrente del portal. Al poco rato sonó el timbre y mi madre cogió el telefonillo y empezó a hablar. Cuando paró, le pregunté quién era, y me contestó que los gitanos habían venido a ‘’vendernos calcetines’’. Dijo ‘’vendernos calcetines ‘’ porque ella, en realidad pensaba que venían aquí para mirar si había gente en la casa, y si no había, entrar a robar, como ya habían hecho otras veces.
   Todas estas cosas nos ponen muy nerviosas, y por eso apenas dormimos esa noche.
   Como a mí no me gustaba estar en la Aldea, le insistí en ir a algún lugar cercano. Ella me propuso Las Cíes, y yo acepté, me apetecía mucho bañarme en aquellas aguas cristalinas. Preparamos los bocadillos y esa tarde marchamos.Lo pasamos muy bien, pero cuando llegamos del viaje, vimos que algo había ocurrido en nuestro hogar. Entramos y vimos que faltaban muchas cosas: en la caseta, faltaba la lavadora; en la cocina, el microondas; en la habitación de mi hermano, su ordenador; y en la de mi madre, sus joyas. Nos pusimos de muy mal humor y llamamos a la policía. Mi madre le explicó lo sucedido esta mañana, y que ya  nos había pasado otras dos veces más, entonces la policía condenó a los gitanos a dos años en la cárcel y les puso una buena multa.
   El jueves, cuando ya estábamos todos más tranquilos, fui a dar un paseo en bicicleta. A través de un portal, pude ver a Mercedes, mi vecina poniendo la lavadora, y a sus dos hijas sacándose fotos en el jardín. No podía ser, pero... era nuestra lavadora y mi cámara.  No sabía qué hacer, María y Violeta eran muy amigas mías, y Mercedes era la vecina que mejor se llevaba con mi madre.
   Cuando conté lo que vi, nadie me creía, pero acabamos volviendo a llamar a la policía. Ésta liberó a los gitanos y pronto vino al pueblo. Efectivamente yo tenía razón, Mercedes era la ladrona. Nos contó que se sentía muy mal por lo hecho, que estaba loca, y que se quería morir. Que lo hiciera porque estaba sufriendo mucho la crisis y  apenas tenía dinero para comer y mucho menos para comprar ropa o tecnologías.
   Al final, Mercedes nos devolvió los objetos, y mi madre, fue comprensible y no se enfadó con ella, es más, se sentía mal por haber culpado a los gitanos y hasta les compró los calcetines.
   Al fin y al cabo, en mi opinión fueron unas vacaciones muy divertidas, y espero que el año que viene sean iguales o mejores.

Nerea Negueira

lunes, 8 de abril de 2013

¿LAS PERSONAS ELIGEN A LOS LIBROS O LOS LIBROS ELIGEN A LAS PERSONAS?, Sara Vicos



¿LAS PERSONAS ELIGEN A LOS LIBROS O LOS LIBROS ELIGEN A LAS PERSONAS?

   Me llamo Elisabeth Santos. Tengo veinte años y estoy estudiando la carrera de literatura. Dedico la mayor parte del tiempo a estudiar, pero me gusta quedar con mis amigos, ir de fiesta, escuchar música y leer. Me encanta leer. Siempre llevo conmigo un libro, o en el bolso o en la mochila, pero nunca me olvido de él. Leo en cualquier parte: en la consulta del médico, en la parada del bus… no soy de esas personas que solo leen cinco minutos en la cama antes de ponerse a dormir. Y puede que sea una fanática de la lectura, pero no siempre fue así.
   Cuando era pequeña odiaba leer. Lo pasé fatal cuando llegué a quinto y a sexto de primaria, y aun peor en secundaria cuando nos empezaron a mandar libros para leer en casa, dos o tres por trimestre. Odiaba leer, y aun más si esos libros no los elegía yo específicamente de lo que me gustaba.
   Odiaba pasar por delante de las librerías o bibliotecas. Me recordaban a los profesores y a todos los libros que aún me quedaban por leer ese trimestre para los exámenes. Pero sobre todo no era capaz de entender cómo la gente se podía divertir leyendo y leyendo libros que solo de verlos metían miedo. Incluso más que mis libros de sociales y naturales juntos. Parecía que al cogerlo, con el peso se te iban a caer las manos hasta quedarse aplastadas en el suelo por ese enorme y pesado montón de hojas con letra minúscula y sin un solo dibujo.
   Pero todo cambió cuando yo tenía trece años. Un día pasé por delante de una librería y vi un libro que me llamó mucho la atención: en la portada tenía dibujada una gran sonrisa. Todos los días pasaba por delante de la librería para ir al colegio, y todos los días lo veía sin poder evitar quedarme mirándolo.
   Pasaron tres semanas asi, mirando aquella sonrisa cada dia, parecía que estaba esperando a que entrara a comprarlo y es que solo con verlo ya me alegraba el dia, transmitía buenas sensaciones. Y ya no pude aguantar mas y aquel dia tome una de las mejores decisiones que tome nunca: entrar en la librería y comprarlo.
   Lo que ponía aquel libro no os lo puedo contar, porque es algo que tendréis que descubrir vosotros con el tiempo, pero lo que si os puedo decir es que dos semanas después, cuando lo acabé de leer, mi vida había cambiado para siempre. Todo gracias a que aquel libro me encontró.

Sara Vicos

miércoles, 3 de abril de 2013

SIN TREGUA, Pablo Ferrer Herrero




SIN TREGUA
    
  Ya eran demasiados años de búsqueda para el capitán Howard y sus piratas. Muchas millas surcando los mares más lejanos, de isla en isla cogiendo provisiones, armas… luchando y sobreviviendo ante los más temidos piratas, y ahora, con una emoción culpable de sus lágrimas se disponía a abrir el tan deseado cofre que llevaba veintitrés años buscando. Al abrirlo, con gran sorpresa, observó que no había ni oro ni diamantes ni reliquias, sino un simple papel, viejo amarillento y estropeado por los años en el que con dificultad pudo descubrir que estaba representado otro mapa, en el que se indicaba cómo encontrar el tesoro que buscaban.
   Se dispusieron a ir en su busca de nuevo; pasados cinco años lo encontraron: lo tenía ahí, delante de sus narices. Abrió el cofre y volvió a enfrentarse a otro papel con un mapa. Sus piratas se rindieron. Howard, no.  Agarró el mapa, zarpó en su barco y prosiguió la búsqueda.
   Esta vez, a los pocos días halló la isla cartografiada en el mapa. Excavó y excavó hasta encontrar el tesoro. Desenterró el cofre y de nuevo encontró en él un papel. Inhaló aire y sopló para retirar el polvo que lo cubría. Se quedó observándolo durante unos segundos. Entonces, con una sonrisa en el rostro reconoció el retrato de su padre.

Pablo Ferrer Herrero

martes, 2 de abril de 2013

LA CANCIÓN DE MANUEL, Olga Lalín & Seso Durán



Día da conciencia do autismo

LA CANCIÓN DE MANUEL


Si me dijeran que llegabas,
si me dijeran que venías,
te estaría esperando
con los brazos abiertos.

Le diría a mi corazón
que se hiciese más grande
y a mis manos más suaves.

Le pediría a mi voz
que se hciese más dulce
para cantarte canciones
por las noches.

Te habría preparado
un jardín con un columpio dorado
que llegase a las nubes.

Si lo supiese
te habría cosido
una manta de besos
para arroparte cuando duermes.

Le pediría a mi voz...

No estoy dispuesta/o a rendirme,
no estoy dispuesta/o a dejar pasar
una oportunidad para decir lo que quiero.

No estoy dispuesta/o a disimular,
no estoy dispuesta/o a dejar pasar una oportunidad
para decirle al mundo
que hay mucho que hacer,
que hay mucho que aprender,
que hay mucho que hacer.

Olga Lalín : Letra
Seso Durán: Música

domingo, 31 de marzo de 2013

LA LITERATURA, Pablo Martínez


LA LITERATURA
  
  La literatura es un arte verbal que se sirve del uso especial del lenguaje para crear belleza, lo cual hace que en los textos literarios predomine la función poética.
    No todos los usos de la función poética son literatura; para que lo sea, estos mensajes deben estar sometidos a un canon de belleza que depende de:
  • El espacio: en los diferentes lugares varía el concepto de lo bello. Por ejemplo, en Japón el género literario más consumido son los haikus, mientras que aquí las obras más leídas son las novelas.
  • El tiempo: a lo largo de la historia varía el concepto de lo bello. Por ejemplo, el cine en sus comienzos era un espectáculo de barracas, después algunos magos comenzaron a introducirlo en sus trucos para perfeccionarlos. Más tarde se dieron cuenta de que podía ser un producto artístico por sí mismo.
  • El factor social (individuo y sociedad): cada sociedad elabora un conjunto de normas para verificar lo que es arte. Además cada individuo crea su propio gusto. Esto nos obliga a hablar de cultura popular y cultura de élite. Por ejemplo, no consume la misma literatura un hippie (cultura popular) que un catedrático (cultura de élite).

Pablo Martínez

jueves, 21 de marzo de 2013

El TEXTO Y SUS TIPOS, Pablo Martínez



El TEXTO Y SUS TIPOS
  
   El texto es una unidad de comunicación que transmite un contenido. Debe tener un sentido completo y estar aislado (enmarcado entre los signos comunes de la función fática). Si se cambian estos signos de puntuación o se manipula el orden de las frases no habrá texto. La mayoría de los que producimos son de naturaleza oral y tienen una finalidad que se corresponde con las funciones del lenguaje.
    Para que estos estén bien construidos deben tener adecuación que depende de la situación comunicativa (receptor y canal), de los usos sociales o de la finalidad con la que han sido creados.
 
   Hay varios tipos de textos:
  • Narrativos: un narrador cuenta en ellos una historia real o ficticia que les sucede a unos personajes o personas en un lugar y en un tiempo determinados. En ellos predominan los verbos de acción y los podemos encontrar en novelas, en noticias, en la vida cotidiana…
  • Descriptivos: expresan características de personas, animales, cosas, sentimientos, sensaciones… En ellos abundan los adjetivos y los podemos encontrar en folletos publicitarios, en la vida cotidiana…
  • Diálogos: transmiten el mensaje mediante el intercambio de turno de palabra entre dos o más hablantes. En ellos abundan verbos de lengua (decir, contar, narrar…), vocativos, guiones, comillas… Aparecen en conversaciones, teatro, debates, ruedas de prensa…
  • Instructivos: es el tipo de texto escrito por Irene García. Describe las fases de un proceso. En el abundan imperativos y aparecen el recetas de cocina, manuales de instrucciones…
  • Expositivos: presentan conocimientos de manera clara y simple. Utiliza oraciones simples y léxico fácil. Aparece en libros de texto, en una explicación de un  profesor, en una conferencia…
  • Argumentativos: defiende la postura o las ideas del autor hacia algún tema. Utiliza oraciones afirmativas y verdades generales. Aparece, entre otras situaciones, en artículos de opinión.
Pablo Martínez

miércoles, 13 de marzo de 2013

OZONO, Pablo Martínez


OZONO

   Este catorce de enero no era un lunes normal para Juan Carlos, puesto que el día anterior había recibido un comunicado que le informaba de que su proyecto  había sido subvencionado con una beca. Él era uno de los científicos más prestigiosos de la NASA y además ocupaba un puesto importante en el equipo de investigación que había recibido tal cantidad de dinero, para ser concretos 200.000 $. Por lo tanto estaba enormemente entusiasmado con la noticia. Sus conocidos decían que era un hombre normal de unos cuarenta años, casado, con dos hijos, vivía en un piso corriente y además, en su juventud, había demostrado ser un estudiante realmente bueno, por eso estaba realizando su sueño: trabajar en la NASA.
   El proyecto en el que estaba involucrado consistía en investigar los efectos del calentamiento global y sus causas, en especial, el agujero en la capa de ozono. En este último objetivo era en lo que iban a invertir la mayor parte del dinero recibido. En la indagación partían de la teoría conocida por todo el mundo: el problema había sido causado por los aerosoles, las emisiones de los coches, los desechos de las industrias… Pero el hombre, reflexionando en su despacho (un lugar apacible de unos veinte metros cuadrados, con un escritorio, una estantería, una planta…) con su amigo y compañero James, llegó a tener la sospecha de que tenía que haber algún motivo más para esta gran catástrofe. El señor Johnson también opinaba lo mismo que él. Este llevaba con Juan Carlos trabajando poco más de diez años y la verdad es que casi siempre coincidían en sus opiniones; era de Nueva York, no estaba casado ni comprometido, aunque ya pasaba dos o tres años de los cuarenta, hay que decir que no era lo persona más atractiva, pero sí una de las más educadas y divertidas que alguien pueda conocer.
   La idea que un día se les había ocurrido a los dos directores, James y Juan Carlos, sobre el origen del enorme agujero encima de la Antártida podía tener algo de lógica. El equipo realizó unos estudios y unos cálculos: los resultados fueron asombrosos, pues demostraban que la acción humana por sí sola era prácticamente imposible  que pudiera provocar tal subida de la temperatura terrestre en tan poco tiempo. La noticia dio la vuelta al mundo: apareció en todos los periódicos, noticias de televisión y de radio… Pero a pesar de esto nadie llegó a creérsela totalmente, ni siquiera los compañeros que habían realizado las investigaciones con ellos dos. Todo esto tenía su motivo porque, ¿cuál iba a ser la causa sino era la acción del hombre?  Estos últimos hechos habían preocupado e intrigado a todo el  planeta, sobre todo a los trabajadores de la NASA: los encargados de resolver el misterio.
   Los cinco últimos habían sido unos meses de intenso trabajo para los investigadores, durante los que todo el mundo ajeno al proyecto se había olvidado ya del escabroso tema que, en su día, había recorrido el planeta. Los nuevos resultados  esta vez parecían mucho más importantes que la anterior pero sólo los conocían James Johnson y Juan Carlos. Al fin decidieron convocar una rueda de prensa para comunicar la información tan secreta tanto a los trabajadores como a los directivos de uno de los centros de investigación más importantes del mundo… Y también al resto de la Tierra. Pocas decenas de minutos más tarde la sala ya estaba llena de medios de todos los lugares imaginables, además de los integrantes  de la NASA. Ya no había ningún motivo para posponer más el acto y los dos compañeros, nerviosos, se dispusieron a dar la información. Las palabras empezaron a sonar. Excepto los dos protagonistas el resto de los asistentes estaba en silencio. La conclusión decía:
   ‘’El agujero en la capa de ozono no es creado por el ser humano, sino por unos extraterrestres que habitan un planeta a una distancia incierta de unos cientos de años luz. Para hacerlo utilizan unos rayos con un componente radioactivo. El astro que habitan tiene una temperatura de unos sesenta grados centígrados y quieren elevar la de nuestra esfera azul hasta que alcance esos valores. Tienen  el fin de que en estas condiciones no podamos vivir, por lo tanto nos extinguiremos y ellos podrán ocupar nuestro lugar.’’
   La consternación mundial fue muy grande y todos se pusieron en marcha para intentar frenar la destrucción, pero como lo hicieron y si lo consiguieron o no ya es otra historia.

Pablo Martínez Sánchez

martes, 12 de marzo de 2013

LA NOVATA, Noelia Fraga

 
LA NOVATA

   Acababa de llegar. Todo era diferente para Elise, ya que se acababa de mudar de Francia a España, a la ciudad de Córdoba. El dialecto de Andalucía era muy difícil para Elise, que tenía un español muy simple.
   Cursaba 4º de E.S.O y era su primer día en el nuevo instituto. Se sentía como un bicho raro, pues no tenía amigos y le costaba relacionarte porque no entendía a nadie.
   El primer día de clase, fue bastante bien, gracias a su tutora; cuando se dio cuenta de que era extranjera, comenzó a hablar más despacio para que la pudiera entender.
   El segundo día… fue un infierno para Elise. A diferencia de su tutora, una chica super agradable de unos 35 años, los otros profesores ignoraron completamente de dónde venía Elise, como sus compañeros de clase, que decidieron gastarle bromas durante todo el día a la “novata”.
   Rendida, cuando sonó la última campana del día, Elise se fue de aquel edificio que detestaba, mientras una pequeña lágrima salía de sus ojos azules verdosos y resbalaba por sus rojizos mofletes, hasta su barbilla, y terminó precipitándose al suelo.
   Llegó a su casa, y como una bala, subió las escaleras,  llegó a su cuarto y  se derrumbó, rodeada de lágrimas y sentimientos de desprecio, tristeza, decepción y marginación. No comió ni cenó y al día siguiente se despertó sin ganas ni de comer, ni de hablar, incluso ni de vivir. Su madre, desconocedora de lo ocurrido,  no entendía nada, debido a que desde el día que su marido y ella le dijeron la noticia, Elise estaba que no cabía en sí misma de la alegría que tenía dentro, pues le encantaba viajar y conocer culturas nuevas.
   Aún así, ese día fue al instituto.
   Aunque no era muy buen plan, en los recreos, Elise se encerraba en el baño y sacaba todos sus sentimientos fuera. Unos días lo hacía con papel y lápiz, otros con pañuelos, y a veces solo pensaba.
   Así transcurrió un mes de su vida, pero un día, todo cambió:
   —Hola
   —Hola
   —Me llamo Arturo, pero todo el mundo me llama Arty.
   —Yo me llamo Elise, y no me llama nadie.
   —Mientes. Seguro que una chica como tú tiene que tener a miles personas a sus pies.
   —Gracias por el cumplido, pero estás muy equivocado —dijo ella con una sonrisa en la cara.
   —Mis amigos se van, así que tengo que irme, pero cuando quieras hablar con alguien, acércate junto a mí.
   —Vale, gracias.
   —Chao
   —Chao.
   Elise estaba sonriendo como una tonta. Aquel chico se acercó a hablarle ¡acababa de hacer su primer amigo en aquel instituto!, y era bastante guapo, pensó ella.
   A partir de ese día, subió su autoestima, que le ayudó a todo:
   Con esa autoestima, tuvo el valor de hacer un curso para mejorar su español.
  Con esa autoestima, tuvo la fuerza para dejar a todos boquiabiertos, pues era muy inteligente.
  Y con esa autoestima que aquel chico le había dado con un poco de cariño, tuvo confiaza en sí misma, cosa que le faltara durante ese largo mes, y que le ayudó a no rendirse nunca más.

Noelia Fraga Pérez

viernes, 8 de marzo de 2013

EL TEXTO Y SUS TIPOS, Francisco Quintanilla


EL TEXTO Y SUS TIPOS


      El texto es una unidad de comunicación que puede ser oral o escrita (la mayoría de las veces es oral). Sus características son la autonomía semántica (expresa un mensaje con sentido completo) y la independencia, la propiedad por la cual en un texto están marcadas sus partes: punto de arranque, pausas, punto de cierre… En la oralidad, las pausas se representan con distintos tipos de silencios. En la escritura, los signos de puntuación representan las secciones del texto. Por ejemplo, la sangría es un espacio que marca el punto de arranque. Cada texto ha de tener sus características formales y estructurales de estilo. Por eso es muy importante producir textos con adecuación. La adecuación consiste en disponer de textos conforme a la finalidad que pretende. Dependiendo de la situación, hay textos formales, serios, informales… Los usos sociales determinan las reglas de adecuación. Los tipos de textos son: narrativo; cuenta hechos ficticios o reales que le ocurren a unos personajes o personas en un tiempo y lugar determinado, descriptivo; dibuja con palabras personas, animales, cosas…, dialogado; consiste en conversaciones con el intercambio de turno entre varios interlocutores, instructivo; muestra ordenadamente los pasos de un proceso, argumentativo; defiende mediante argumentos la postura del emisor con respecto a un tema y expositivo; presenta conocimientos o ideas de manera clara, precisa y ordenada. El fragmento de cualquier relato (una novela, una noticia, un chiste...) es un texto narrativo.

FRANCISCO QUINTANILLA